Valencia, sábado 12 de Agosto del 2006, 21.00 horas
Mayo 23, 2008

Foto fuente.
Es extraño que me haya comprado un cuaderno. No es extraño por el hecho de haberlo comprado. Es decir, no es el primer cuaderno que tengo, es obvio. Si no por la necesidad imperiosa que tuve. Sueño y he soñado con cuadernos hermosos, llenos de dibujos, colores y poemas. No soy constante, ése es mi problema. Puedo hacer 3, 4, 5 hojas bellas y no pasar de allí. Me ataca algo tan simple como la pereza luego de satisfacer mi impulso creador del primer momento.
Cerca mío (estoy en una plaza al lado de la Plaza de la Reina, detrás de un templo) hay un personaje afortunado: un sacerdote de unos 50 años rodeado de niñas de entre 3 y 12 años. Ni un niño. Son una niña de 3, una de 4, una de 7, otra de 8, una de 11 y una de 13, me da la impresión. No más de pensarlas se me quiere poner dura. Todas están por él, no por mí. Yo sólo miro.
Él las acaricia y les habla cosa dulces y estúpidas. No logro escuchar qué dice con exactitud, la verdad, pero han de ser chorradas. ¡Qué otras cosas se les puede decir a un grupete de chiquillas de esas edades! A lo sumo, distingo gestos, acciones, aunque oigo perfectamente las indicaciones que en voz alta lanza el individuo a cada una cuando éstas se aventuran lejos de su radio de alcance. En especial es cariñoso con la pequeña de 4 años, la abraza mucho y la tiene muy cerca a su barriga.
Estamos en Valencia. Bastión conservador de España, para muchos. Hace poco la visita del Papa causó conmoción. Reunió lo que los Rolling Stones y U2 juntos. Aún se puede ver muchas banderas del Vaticano colgadas de los balcones de las casas. Por eso no me sorpredió mucho ver la imagen del sacerdote en la calle rodeado de tantas niñas, aunque en Barcelona sea esta visión imposible; en lo que llevo viviendo allí, no he visto algo parecido ni una vez.
La quiere mucho, porque incluso le hace cosquillas. Y yo lo envidio, aunque de ser yo, me mostraría mucho más afable con las mayorcitas, las de 13 y 11 años. Esta última, desde hace varios minutos hace algo que me conmueve. En una botella de plástico recoge agua de la fuente cercana y va donde nuestro amigo, le pide que bendiga el agua: “¡Bendícela! ¡Bendícela!”, le dice casi a gritos. No lo hizo.”Está sucia.”, le respondió. Lo deduzco ya que luego la niña regresó a la fuente y tras tardarse lo suyo renovó el agua del recipiente de plástico (una botella de agua de medio litro) y regresó más animada aún donde el sacerdote para decirle lo mismo: “¡Bendícela!”, y agregar luego: “Está limpia.” Esto hizo la niña unas 3 veces más hasta que nuestro amigo tuvo la afortunada ocurrencia de mojar sus manos con el agua y salpicar con ellas a las niñas. Ellas rieron, gritaron. Él rió. Yo sonreí. Luego las secó una a una poniendo sus dedos o sus manos sobre las partes húmedas, de cintura para arriba.
Yo también disfruté cuando limpió el pecho en formación pero seguro de la niña de 13 años.
Melocotón
Mayo 20, 2008
Cuando se desvistió, tuve una revelación. Vi la belleza encarnada, encarnada en cuerpo de mujer y bikini rojo, su culo grande y jugoso, como un melocotón maduro.
El mar azul me adormecía, y no supe qué decir. Hablé del futuro cuando en realidad me interesaba su pasado.
Texto originalmente publicado en Junio del 2006
en un blog que ya no existe.

Un orificio en la montaña. Duerme entregando su cuerpo a las sombras. Jinete de sueños blancos. Eso espera. O barco sobre espumas negras.
El tiempo gotea.
Y la humedad se respira.
Tocaré tu puerta y me abrirás.
Me dejarás pasar hasta el umbral y allí esperaré a que desciendas.
Una incógnita rodeará nuestros cuerpos
y será mi barrera.
“Duérmete niña mía
que viene el coco
a llevarse a los niñas
que duermen poco… “
Duerme tranquilamente
que viene un sable
a atravesar tu sueño
de gobernante.
Tu cueva te acuna
como una madre
con un brazo de rabia
y otro de sangre.
Duerme con aspavientos
duerme y no mandes
que ya te estan velando
los estudiantes.
Duerme mientras arriba
lloran las aves
y el lucero trabaja
para la cárcel.
Apacenta sin culpa
secretos fáciles,
que los lirios del campo
no tienen hambre.
Si te duermes de prisa
vamos a darte
un avioncito verde
con tres gendarmes,
una capa de cheques,
un estandarte,
y una bala tan dulce
que no te dañe.
Hombres, niños dementes,
es decir, nadie,
parece que no quieren
qe tú descanses.
Duerme sin omisiones,
como quien sabe
que esos aparecidos
no son de carne.
Rozan con penas chicas
tu sueños grandes:
Cuando no piden casas
pretenden panes.
Gritan junto a tu cuna,
no te levantes
aunque su grito diga:
“Sentid, mortales!”
Duérmete oficialmente,
sin preocuparte.
Que sólo algunas gotas
son responsables.
Texto publicado originalmente en Junio del 2006
en un blog que ya no existe.
Jhonny
Mayo 5, 2008
dibujas mis palabras
mientras esquivas a las personas
cada mañana que te veo pasar .
Y por las tardes espero verte volver
entre los árboles y las hojas que caen.
Luego entro y preparo mi cena,
enciendo la tele y busco cualquier cosa.
Te ves tan guapo con ese abrigo,
con tus pantalones estrechos que pedalean.
Dibujan círculos perfectos como yo
cuando bailo de alegría sobre la alfombra.
Esta ciudad no sería lo mismo sin ti,
Jhonny. Jinete de caballo famélico,
eso eres tú.
Las chicas que leen en las bancas
detienen su lectura.
Los chicos no pueden evitar mirarte de reojo.
Dibujas mis palabras
mientras esquivas los semáforos.
Sabes que todos voltean a mirarte.
Estoy orgulloso de ti, Jhonny.
Te ves tan guapo con esa barba
medio crecida, con tu cabello brioso
que el viento desordena.
¿Dónde trabajas, querido Jhonny?
¿Dónde estudias? ¿A dónde vas cada día?
En la calle todos te envidian.
Y tú sonríes porque lo sabes.
Esta ciudad no sería lo mismo sin ti,
Jhonny. Jinete de caballo famélico,
eso eres tú.
De algún país viniste
a dar vida a esta ciudad
llena de edificios donde los viejos
mueren solitarios.
En tu país los bebés son los frutos
que cuelgan de los árboles.
No envejezcas nunca, Johnny.
Esta ciudad no sería lo mismo sin ti,
Jhonny. Jinete de caballo famélico,
eso eres tú.
Un día te hablaré, querido Jhonny,
no sé con qué excusa.
No necesitaré presentarme.
Tú sabrás quién he sido.
Y me montaré en tu caballo.
Y dominaremos todos los reinos.
Juntos dominaremos los reinos.
Esta ciudad no sería lo mismo sin ti,
Jhonny. Jinete de caballo famélico,
eso eres tú.
Esta ciudad no sería lo mismo sin ti,
Jhonny. Jinete de caballo famélico,
eso eres tú.
No envejezcas nunca, Jhonny.
Estoy orgulloso de ti, Jhonny.
Jinete de caballo famélico.,
Eso eres tú.
Publicado originalmente en Junio del 2006
en un blog que ya no existe.
¿Cómo eres, a.?
Mayo 5, 2008

¿Cómo eres, a.? De pronto, estoy siguiéndote. Llenando con cositas una de estas cosas. Túbería es lo que no tienes. Pero poco importa. Tengo que contarte muchas cosas, a., y tal vez lo haga. ¿Cómo nos comunicaremos entonces?
Nunca te he mirado a la cara. Sí te he mirado la cara. No sé qué tan largo lo tienes todo. ¿Eres gorda? ¿De qué tamaño son tus pies? ¿Usas prótesis cuando follas con chicas? Tienes que enseñarme tu estilo. Como el de la mariposa que nada para atrás. La mariposa que cuando bebe se ahoga. Por eso ten cuidado. Nada más de agujeros. Agujeros sí, pero no hoyos. Hoyos también pero sé inteligente. ¿A poco te importa lo que diga? ¿A poco te estás riendo y no entiendes? ¿Me entiendes? Yo no. No sé por qué hago esto. Empecé sin saber qué decir y ahora digo algo. Todos necesitamos una escusa para escribir, si no escribir, hablar. Pero tú hablas hasta los codos y te follarías unos codos si trajesen unas buenas tetas; aunque creo que te van mejos las caderas y los culos, ¿no?. Lesbiana de mierda. Mentirosa. Me dijiste que me amabas y luego tiraste la piedra. Fuiste lenta porque en realidad, se tira la piedra mucho antes de esconder la mano… al toque, de volada, pero cuando tú quisiste sacarla, ya agarraba mi pene, escudriñabas mi ano. Quien lea esto podrá decir, que enfermos este par. Yo diría este par que es uno. Porque nadie sabe que tú me lees, nadie sabe quién eres tú, cómo eres, ni si prefieres las tangas o el clazón tradicional. Yo pongo la cara tras un vidrio negro, negro, negro, y la estrujo y la froto. Cuando queda engrasado da lo mismo. De todas maneras, nadie puede ver a través de los vidrios negros. Ni tú, pequeña egocéntrica engreída, ni tú poeta sin poema, ni tú lesbiana sin prótesis que ponerte. ¿Quieres incorporarte a mi harem? Lo estoy formando. Busco chicas interesantes con alguna extravagancia sexual. Entravagancia en el sentido en que para todos la extravagancia es lo que uno mismo no tiene. Te cuidaré mucho. Como a todas. Haremos orgías respetables, unidas todas por mí, equilibrio necesario de esa jauría, porque todos nos amaremosa través de mí. Y si hay algún problemita de celos, de envidias, lo arreglaremos conversando como personas civilizadas. Haré tinajas de vino, del mejor vino de la comarca. Al acercarnos al baño ya estaremos embriagados. Mearemos en ellos. No. Meará uno. Será el afortunado de drogar con sus jugos al resto de la camada. Nuestra cama será grande y tendremos cientos de mucamas. Las follaremos también a todas. Habrá una habitación con agujeros. Una pequeña habitación. Nuestros esclavos meterán sus penes por ahí y el afortunado o afortunada de turno entrará para saciarse. ¿Te imaginas una habitación con decenas de agujeros en las paredes y en cada uno un pene? Ya existen. La primera vez que vi una me encendí. Desee que la mujer que amaba estuviese dentro, hacerla feliz con tanta pinga (porque yo sólo tengo una -pero tú ninguna, jojolete), verla succionar los jugos y salpicarse toda de sustancia blanca. Ella estaba lejos. Como tú. ¿Cómo tú eres, a.? A ti no te conozco. A tí nunca te he visto. Pero por alguna huevada razón te escribo todo esto. Mi primera entrada en el blog que te hago, que te dedico; aunque luego ya no habla de ti. Allí, donde las cañerías de nuestro hogar estén rotas, allí nos esconderemos. Caberemos los 13: mis doce mujeres en las que estarás tú si aceptas y yo.
POSTED BY EL SATRE AT 7:52 AM 3 COMMENTS
rapaza 2
dijo…
Aceptaría gustosa ser parte de las 13 o 12 o 14 que necesites…si supieras, que en el fondo, no soy como antes. no olvides, que lo que leiste, no lo leyo nadie más.
Ya lo sabes,
A.
11:49 PM
rapaza 2
dijo…
(una no necesita protesis para llegar al fondo de un abismo)
beso,
a.
11:50 PM
yo
dijo…
eres un gran hijo de puta. tu cerebro de disminuido psiquico en el que se agolpa la poca sangre que pueda quedarte ya no te ayuda en nada. una pena que tengas polla, porque ni siquiera eso le puede follar bien a una.
M.
2:17 PM
Publicado originalmente en Octubre del 2005
en un blog que ya no existe.







