* Abeka II
Noviembre 4, 2009
Puedes?
Puedes
escuchar lo que yo escucho?
La noche avanza
y he dejado mi piel y mi carne
en el asfalto para llegar a casa
Mi corazón me ha seguido
No quedó colgando de un árbol
ni saltó como el sol de media mañana
Mi corazón sigue acá
y late
y segrega
líquidos que corrompen todo
que corroen metales pesados
historiales de buen comportamiento
No
No me importa sino me vuelves a hablar
No
No me importa si no te vuelvo a ver
Esta noche duermes
como siempre
al lado de tu marido
Y mi interior se consume
como una úlcera
Cazador de Medusas (trailer)
Septiembre 18, 2009
De mi querido amigo Dante Oliva León: su aventura comienza con este cortometraje.
*
Agosto 27, 2009
Me veo corriendo en una calle llena de gente pero corriendo sin dificultad. Me veo corriendo por calles vacías y sin fatigarme. Me veo cruzarme con bicicletas que no disminuyen la velocidad pero que no me hacen daño. Me veo corriendo entre bicicletas estacionadas y encadenadas. Me veo con los pulmones llenos de aire fresco. Me veo corriendo en un día plomizo y triste. Me veo feliz.
(Se necesita esperar un poco)
Cuando vi juntas todas esas pinturas bellas…
Agosto 19, 2009

Cuando vi juntas todas esas pinturas bellas, con muchos colores, me dije “No, esto no es lo que quiero hacer”. Me sentí muy infeliz. Comencé otra vez de cero, con la pintura figurativa.
Jean Rustin
Ray Bradbury, “Fahrenheit 451”
Agosto 15, 2009

Montag pertenece a una cuadrilla de bomberos, en un país y una época en la que la labor de los bomberos no es apagar incendios más bien provocarlos. Buscan libros para quemarlos y estos arden a 451 grados Fahrenheit y con ellos todo lo que los rodea. Leer está prohibido, porque leer fuerza a pensar y esto es peligroso en un país donde se tiene que ser feliz a la fuerza. Aquí juegan un papel fundamental los medios de comunicación de masas que adormecen a la gente e inventan una realidad perfecta en la que las necesidades de los ciudadanos están satisfechas y, por tal, no existen preocupaciones. Entonces, ¿qué queda al ciudadano más que ser y disfrutar de ser feliz? ¿Por qué forzar el equilibrio alcanzado y hacerles pensar? Sobre la respuesta simple se sustenta el sistema y la sociedad a la que Montag pertenece y que a su vez protege con su trabajo. Bajo denuncias o sofisticados sistemas de alarmas llegan los bomberos a las casas que ocultan libros y les prenden fuego. Sin embargo, una serie de curiosos acontecimientos despiertan en Montag, sino le fuerzan, el instinto del cuestionamiento que será el inicio de su disidencia: conocidos que desaparecen, personas que por no huir prefieren ser quemadas junto a sus libros, etc.; que le invitan a una especie de deserción a la que cede y por la que descubre una suerte de exiliados intelectuales que vagan por el país o que se confunden entre los demás ciudadanos modélicos por guardar su vida. Aunque las revelaciones más importantes son las que saca de los discursos de readoctrinamiento de Beatty, el capitán de la compañía de bomberos a la que pertenece, a quien teme y con quien además se enfrenta. Una novela escrita a inicios de la segunda mitad del siglo XX, que parece más actual que nunca, que pronostica una sociedad de la satisfacción donde los medios de comunicación sirven al estado en una labor de adormecimiento que permita el control y la dominación.
Del escritor de “Crónicas marcianas”, Ray Douglas Bradbury, uno de los mayores representantes del pesimismo futurista, con varias de sus obras llevadas a la gran pantalla, de las que sobresale la magistral adaptación de François Trufautt, considerada la mejor adaptación de la historia del cine; hay un asteroide que lleva su nombre en su honor: el (9766) Bradbury.







